En resumen: la forma más segura de ablandar la plastilina es amasarla. Está hecha de vaselina, lanolina, ácido esteárico y una carga mineral, y el calor de las manos la vuelve maleable. Como no se seca al aire (Wikipedia), casi siempre recupera su punto con unos minutos de trabajo.
La experiencia de Laura Dionisio, artista de Lauplastilinarte: «Generalmente la plastilina que uso, Faber-Castell, no se endurece tanto. Si se endurece un poco, simplemente la amaso un rato y ya.»
Paso a paso para ablandarla
- Pártela en trozos pequeños. Un trozo chico se calienta y se ablanda mucho más rápido que un bloque entero.
- Amásala con las manos, aplastando y doblando, hasta que la sientas uniforme.
- Trabaja en un lugar templado. Si el ambiente está frío, la plastilina se siente más firme; tenerla un rato en un cuarto templado antes de empezar ayuda.
- Si sigue dura, repite con trozos más pequeños. Es cuestión de paciencia, no de fuerza.
Lo que no conviene hacer
No la metas al microondas, al horno ni le apliques calor directo: con calor la plastilina se derrite, y a temperaturas más altas es inflamable (Wikipedia).
Los trucos con agua o vinagre que circulan en internet vienen de las masas de harina, sal y agua, como Play-Doh o la plastilina casera. Esas masas sí se secan al aire (Wikipedia); la plastilina de aceite no, y no los necesita.
Cómo evitar que se vuelva a endurecer
Guárdala bien cerrada, en un lugar fresco y lejos del sol: está explicado en cómo guardar la plastilina para que no se seque. El sol y el calor son el problema contrario: la ablandan de más y pueden deformarla, como se cuenta en qué le hace el calor a la plastilina. Y si ya no hay forma de recuperarla, revisa las señales de que llegó al final de su vida útil.
Fuentes
Revisado el 29 de septiembre de 2026 con estas fuentes:
